Estados Unidos: la caída de un imperio que se niega a reconocer su decadencia Por: Erick Gutiérrez Los imperios no se derrumban cuando pierden su última batalla, sino cuando mantener su dominio les cuesta más de lo que pueden sostener, Roma, Gran Bretaña y la Unión Soviética conocieron ese proceso y hoy, Estados Unidos presenta síntomas inquietantemente similares, agravados por un presidente que parece empeñado en convertir cada aliado en adversario. La historia tiene una particularidad que los imperios suelen descubrir demasiado tarde, que ninguno es eterno, todos alcanzan una cima desde la cual su poder parece indestructible y sin embargo, mientras sus gobernantes celebran una grandeza que consideran permanente, comienzan a desarrollarse las contradicciones que terminarán debilitándolos. Y no se trata de una maldición histórica, existe una explicación económica y política que el historiador Paul Kennedy la denominó sobreextensión imperial y se manifiesta cuando una potencia nec...