Ley Antimemes: el fraude del debate
¿Siete años de cárcel por un chiste? Con esa amenaza, el PAN presenta una reforma contra el fraude con identidad oficial, pero su narrativa pone una burla donde la propuesta exige otras conductas y es así como funciona el hombre de paja, al inventar una prohibición, indignarse contra ella y presentarse como defensor de la libertad.
El dictamen aprobado en comisiones plantea uno a cinco años de prisión por utilizar identidad gráfica gubernamental a escala comercial para inducir al engaño con intención de cometer un ilícito y esto se refiere exclusivamente a aprovechar la apariencia oficial para delinquir, como por ejemplo, copiar el logo de una dependencia para cobrar trámites inexistentes o montar una plataforma que aparente ser gubernamental para conseguir depósitos fraudulentos y una caricatura no cumple, por sí sola, esos requisitos.Además, al 26 de septiembre, todavía no es una ley vigente, apenas recibió primera lectura, pero falta su discusión y eventual aprobación en el pleno del Senado, para después continuar el proceso legislativo.
Pero Jorge Romero anuncia desde ya siete años por hacer un meme, Ricardo Anaya relaciona las parodias con esa pena y Lilly Téllez acusa que quieren encarcelar a quien se burle de Morena y así, el mensaje borra las condiciones y deja la amenaza.
Y después, la amplificación llega a los medios, en la mesa de Carlos Loret de Mola, Vampipe atribuye al gobierno miedo a la sátira digital y Rictus afirma que “Nos quieren quitar la risa” y, se esta manera, discusión termina girando alrededor de una inexistente persecución del humor.
Claro que si hay ambigüedades, deben corregirse, pero denunciar riesgos exige explicarlos y anunciar cárcel por burlarse exige demostrarlo, pero esta narrativa sustituye esa demostración por alarma.
El PAN invita a leer el artículo, así que tomémosle l palabra y hagámoslo, pero completo completo, porque defender la libertad de expresión no da licencia para mentir sobre una ley.

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